El Command Series MC7 de Turtle Beach es un ratón gaming inusual construido alrededor de una pantalla táctil a color de 2,25 pulgadas. Su hardware interno es impresionante, con un sensor óptico Owl-Eye compatible con hasta 30.000 DPI, frecuencias de sondeo de hasta 8.000 Hz e interruptores ópticos Titan. Sin embargo, el análisis concluye que el diseño físico del ratón le impide ofrecer una experiencia general convincente.

El MC7 cuesta 160 $ / 140 £ y pesa 135 gramos. Es compatible con conexiones por cable, inalámbricas de 2,4 GHz y Bluetooth, e incluye 11 botones, una rueda de desplazamiento 4D y patas de PTFE. El ratón también viene con dos baterías intercambiables en caliente de 1.000 mAh, una característica que el análisis considera uno de sus puntos más fuertes.

El sistema de baterías permite cargar una mientras la otra está instalada en el ratón. El cargador también incluye un puerto USB tipo A para el receptor de 2,4 GHz, lo que significa que una sola conexión USB puede gestionar tanto la carga como la conectividad inalámbrica. Cambiar las baterías solo lleva unos segundos, y el analista generalmente sustituía la batería cada pocos días al utilizar una frecuencia de sondeo de 1.000 Hz.

En los juegos, el sensor Owl-Eye funcionó de manera fluida y constante, mientras que los interruptores ópticos respondieron bien y evitaron problemas de dobles clics durante las pruebas. El peso y el equilibrio del ratón resultaron más problemáticos. Con 135 gramos, el MC7 se siente pesado, tosco y ligeramente inestable a altas velocidades, por lo que es menos adecuado para el gaming competitivo a pesar de sus especificaciones de gama alta.

La pantalla táctil puede mostrar controles, información sobre la batería y datos relacionados con los juegos, como la salud o la munición en Counter-Strike 2. También se puede personalizar mediante el software Swarm II de Turtle Beach. Sin embargo, el análisis descubrió que la pantalla resulta incómoda de manejar durante el uso, ya que el jugador debe arquear los dedos para alcanzarla. Sus ángulos de visión también son deficientes, y su posición puede provocar cambios accidentales de DPI. El analista no pudo encontrar una forma de bloquear la pantalla, lo que reduce aún más su practicidad durante las partidas.

La ergonomía del ratón es otro punto débil importante. El canal para el pulgar resulta cómodo, pero los botones que lo rodean son difíciles de alcanzar rápidamente. Los botones principales curvados también dificultan encontrar una posición de la mano que resulte natural de forma constante. El cuerpo grande y asimétrico del MC7 puede sentirse poco manejable, especialmente durante un uso rápido o competitivo.

La calidad de construcción es generalmente sólida, aunque la pantalla produce una sensación hueca al hacer clic y la rueda de desplazamiento 4D puede traquetear cuando el ratón se mueve rápidamente. La superficie resulta agradable al tacto y resiste las huellas dactilares, mientras que la cubierta extraíble de la batería permanece firmemente colocada. La iluminación RGB de la parte inferior se puede personalizar y se vuelve roja cuando la batería está baja.

Se necesita Swarm II para personalizar la pantalla y configurar sus widgets. Al principio, el software fue descrito como generalmente aceptable, aunque a veces lento, pero una actualización publicada el 2 de noviembre supuestamente impidió que se abriera en el PC del analista. El software también limita la personalización frente a un Stream Deck, ya que no parece admitir controles completamente personalizados.

El análisis considera que el MC7 es caro para un ratón gaming, especialmente porque otros modelos ofrecen un diseño más ligero y un rendimiento diario comparable o superior por el mismo precio. La pantalla táctil y el sistema de baterías son características distintivas, pero la pantalla no resulta lo bastante útil como para justificar el coste para la mayoría de los usuarios.

El MC7 se recomienda principalmente a los compradores que quieran específicamente una pantalla grande en su ratón. Para el gaming competitivo o para cualquiera que no necesite una pantalla táctil, su peso, sus problemas de comodidad, las dudas sobre el software y su precio de 160 $ hacen que sea difícil recomendarlo.

Fuentes: PC Gamer.