La longitud de un cable HDMI puede afectar al rendimiento de PlayStation 5 en determinadas situaciones, especialmente cuando la consola emite vídeo HDMI 2.1 con una resolución de hasta 4K y a 120 Hz. El impacto no es el mismo en todas las configuraciones: depende del cable y de los ajustes de vídeo que se utilicen.
En tendidos de hasta tres metros, es poco probable que incluso un cable de menor calidad cause problemas, según la información proporcionada. Por lo general, un cable pasivo de alta calidad con certificación Ultra High Speed puede alcanzar los cinco metros sin problemas apreciables.
A partir de los cinco metros, incluso los cables pasivos prémium pueden volverse inestables. Entre los posibles síntomas se incluyen parpadeos, breves pantallas negras o pérdida de señal. Es posible que la conexión tampoco pueda mantener 4K a 120 Hz, o que se desactiven HDR y la frecuencia de actualización variable (VRR).
Para distancias de entre cinco y diez metros, una opción es un cable óptico activo (AOC). Los cables de cobre pueden perder calidad de señal en estas distancias, mientras que los modelos ópticos están diseñados para conservarla en tendidos más largos. Los cables AOC tienen un extremo de origen y otro de pantalla, por lo que deben conectarse con la orientación correcta. Los modelos de mayor calidad también pueden cubrir distancias de decenas de metros.
Estas limitaciones afectan principalmente a los juegos con los ajustes más altos. Jugar a 1080p y 60 Hz exige menos y, por lo general, puede funcionar con cables más largos y menos problemas.
Fuentes: Everyeye.it.