No todos los juegos inspirados en Grand Theft Auto se han limitado a copiar a Rockstar Games. Varios títulos de acción y mundo abierto han llevado la fórmula en distintas direcciones, consolidándose como obras aclamadas por derecho propio.
Mafia se presenta como uno de los ejemplos más claros de un juego que amplió considerablemente la fórmula, aunque fuera de manera indirecta. Lanzada en 2002, la primera entrega todavía se considera uno de los juegos de acción en tercera persona y mundo abierto más sólidos y profundos. Su presentación técnica era impresionante tanto en su momento como en el remake, pero su mayor fortaleza era una historia madura que contrastaba con el enfoque más desenfadado asociado a los juegos de Rockstar.
Saints Row 2, lanzado en 2008, llevó al extremo la estructura inspirada en GTA. El juego destacó por la libertad que daba a los jugadores para decidir cómo abordar la experiencia, así como por su amplia personalización de personajes. La serie desarrollada por Volition es recordada por ofrecer una versión especialmente desinhibida de la fórmula de mundo abierto.
Sleeping Dogs ofreció otra interpretación madura del género. Ambientado en Hong Kong, el juego resulta especialmente atractivo para los jugadores interesados en Asia y su cultura. Su representación de la antigua colonia británica fue elogiada por su realismo, mientras que su sistema de combate se inspiró claramente en los juegos de tipo beat ’em up.
En conjunto, Mafia, Saints Row 2 y Sleeping Dogs demuestran cómo los juegos similares a GTA podían ir más allá de la imitación al poner énfasis en distintas fortalezas, como la narrativa madura, la libertad del jugador, la personalización, el escenario y el combate cuerpo a cuerpo.
Fuentes: Everyeye.it.