Greg Zeschuk, cofundador del legendario estudio detrás de las franquicias Mass Effect, Baldur's Gate y Dragon Age, ha emitido una crítica severa contra el liderazgo de la industria de los videojuegos. En una entrevista con 80 Level el 28 de octubre de 2026, solo una semana después de que Electronic Arts anunciara el cierre permanente de BioWare, Zeschuk destacó una creciente desconexión entre los ejecutivos corporativos y los creadores de juegos. Afirmó que muchos de los actuales tomadores de decisiones nunca han desarrollado un juego ni participado en su concepción desde el principio hasta el final, lo que les deja ignorantes sobre cómo funciona realmente el proceso.

El ex ejecutivo señaló una peligrosa idea errónea que está ganando tracción entre los líderes de la industria: la creencia de que los grandes juegos pueden recrearse reuniendo empleados al azar y utilizando herramientas de inteligencia artificial. Zeschuk rechazó firmemente esta noción, declarando que dicho enfoque no funciona. Enfatizó que el éxito de un estudio depende fundamentalmente de la experiencia colectiva, las habilidades específicas y los años de colaboración dentro de sus equipos, en lugar de personal intercambiable o soluciones automatizadas.

El cierre de BioWare, que ocurrió el 21 de octubre de 2026, resultó en la eliminación de aproximadamente 50 puestos de trabajo y la cancelación del próximo título de Mass Effect. Esta medida formó parte de una reestructuración más amplia en Electronic Arts que recortó 400 posiciones a nivel mundial. Zeschuk sugirió que la reciente adquisición de EA por 55 mil millones de dólares sirvió como el golpe final para su antigua compañía. Argumentó que las nuevas prioridades financieras favorecen franquicias deportivas anuales predecibles y potencialmente Battlefield sobre los juegos de rol impulsados por narrativas, que requieren equipos especializados, inversiones significativas y ciclos de desarrollo de varios años.

A pesar del fin del estudio, Zeschuk no expresó ningún arrepentimiento respecto a la venta original de BioWare a EA en 2007, señalando que la adquisición había asegurado previamente fondos para proyectos como Star Wars: The Old Republic. Vece el desaparición del estudio no como resultado de una sola mala decisión, sino como una transformación gradual de su identidad bajo nueva propiedad. Sus comentarios se alinean con los del creador de Deus Ex, Warren Spector, quien también condenó el cierre y sugirió que los ejecutivos deberían enfrentar consecuencias en lugar de los desarrolladores. Ahora trabajando como emprendedor en el sector cervecero, Zeschuk no tiene planes de regresar al desarrollo de videojuegos, dejando atrás una pregunta crítica sobre si tratar a los estudios puramente como activos financieros arriesga sacrificar los mismos elementos que otorgan valor a los juegos.

Fuentes: Jeuxvideo.com.