Activision ha lanzado Call of Duty: Modern Warfare 4 con promesas de mecánicas de combate refinadas, una campaña a escala global y un modo de extracción evolucionado. Sin embargo, tras una extensa jugabilidad, el título presenta una experiencia conflictiva donde las sólidas mecánicas chocan con decisiones de diseño cuestionables y sistemas punitivos que ponen a prueba la paciencia del jugador. Aunque el juego cuenta con momentos de brillantez narrativa y esfuerzos para profundizar modos específicos, finalmente sufre de problemas crónicos que la serie aún no ha logrado resolver, particularmente en sus componentes online competitivos.

La campaña para un solo jugador comienza con un tono sorprendentemente oscuro y maduro, presentando decisiones audaces y una narración bien construida. La actuación de voz crea conexiones genuinas con los personajes, incluidos los roles secundarios, mientras que las escenas donde el Capitán Price rompe las reglas y forma alianzas inesperadas generan una atmósfera intensa. A pesar de este fuerte comienzo, la estructura narrativa se vuelve fragmentada a medida que avanza la acción. El juego cambia frecuentemente de protagonistas y escenarios de una manera que interrumpe la conexión emocional e impide que los jugadores se vinculen profundamente con algún personaje en particular. Además, la inclusión de un segmento forzado de mundo abierto resta valor a la experiencia; en lugar de misiones enfocadas y llenas de adrenalina, los jugadores se quedan vagando por un mapa para extender artificialmente el tiempo de juego. Esta sección incluye una mecánica de construcción de bases para la recolección de recursos que parece fuera de lugar dada la urgencia de la misión, agravada por una IA enemiga descrita como pobre y casi ridícula.

El modo multijugador llega con promesas de movimiento fluido y disparos precisos en 12 mapas nuevos, pero no logra ofrecer una identidad única. La experiencia se siente como una versión pálida y repetitiva de fórmulas pasadas, con diseños de mapas sin inspiración que añaden a la decepción. El obstáculo más significativo sigue siendo el sistema de emparejamiento agresivo, específicamente el infame SBMM y EOMM. Estos sistemas destruyen el aspecto casual del juego al exigir niveles absurdos de concentración en cada partida, convirtiendo efectivamente a los jugadores promedio en carne de cañón para competidores más dedicados. Además, la presencia de tramposos es lo suficientemente generalizada como para que algunos jugadores se sientan obligados a desactivar el juego cruzado con usuarios de PC para garantizar un entorno más equitativo en consolas.

El modo de extracción DMZ, ambientado en la vasta región de Hajin, representa un enfoque principal para el lanzamiento de este año con una abundancia de contenido, misiones y sistemas de progreso dentro de la Base Operativa Avanzada. A pesar de estos refinamientos, el modo es frecuentemente frustrante debido a los encuentros directos PvP. Los jugadores a menudo pasan horas explorando y completando misiones difíciles solo para perderlo todo en el punto de extracción debido a que equipos rivales les tienden una emboscada. La experiencia a largo plazo se vuelve tediosa, ya que el desgaste masivo requerido para reunir recursos y mejorar las bases recompensa desproporcionadamente a aquellos con tiempo suficiente para repetir rutas interminablemente.

Una omisión crítica en este lanzamiento es la ausencia total del modo Zombies. Históricamente, una característica cooperativa amada que ofrece un escape del estrés competitivo, su eliminación deja a muchos fans dedicados sin su razón principal para comprar la serie. En un año donde el multijugador sigue siendo agotador, la falta de esta alternativa cooperativa puramente divertida se siente con acuciosidad. En última instancia, Call of Duty: Modern Warfare 4 es mecánicamente sólido pero falla en proporcionar los argumentos válidos y el contenido que los fans merecen, socavado por una campaña de mundo abierto aburrida, un emparejamiento punitivo y la ausencia del modo Zombies.

Fuentes: Eurogamer Portugal.