La carrera de Alan Nanes en Bethesda comenzó con visitas informales al estudio, donde pasaba tiempo con amigos que trabajaban allí y jugaba a juegos multijugador. No era empleado ni tenía ningún cargo oficial, hasta que Todd Howard le pidió que probara el juego que Bethesda estaba desarrollando: The Elder Scrolls III: Morrowind, lanzado en 2002.
Nanes probó el juego con un mando de la Xbox original frente a un televisor CRT y anotó sus impresiones en un bloc amarillo. Mientras exploraba Vvardenfell, los desarrolladores lo observaban y le preguntaban si las zonas eran demasiado difíciles, si los objetivos de las misiones estaban claros y qué se podía mejorar.
Las sesiones permitieron a Bethesda recibir comentarios de alguien ajeno al equipo de desarrollo. Howard y el productor Ashley Cheng decidieron entonces contratar a un probador a tiempo completo para trabajar en las instalaciones, y Nanes consiguió el puesto, convirtiéndose en uno de los primeros empleados del estudio en control de calidad.
Bethesda compartió la historia como parte de un sitio web conmemorativo de su 40.º aniversario, que recopila recuerdos de sus desarrolladores. Más adelante, Nanes trabajó en el diseño de misiones de The Elder Scrolls IV: Oblivion y contribuyó a Starfield como diseñador jefe de compañeros, trabajando en los personajes que acompañan al jugador. Describió sus primeros días en el estudio como uno de los periodos más importantes de su vida.
Fuentes: Everyeye.it.