El libro de consulta cruzado de World of Warcraft y Dungeons & Dragons combina opciones de personaje originales con material que, en gran medida, remite a los jugadores al Manual del Jugador existente. La calidad varía según las clases y los orígenes, aunque también presenta sistemas que podrían ser útiles en campañas ambientadas fuera de Azeroth.
Algunas opciones de clase introducen cambios sustanciales en estructuras conocidas de D&D. El Caballero de la Muerte, por ejemplo, se basa en la estructura del Paladín, pero sustituye rasgos como Imposición de manos por Espiral de la muerte y añade nuevos conjuros, entre ellos una montura no muerta capaz de atravesar objetos. Otras clases reciben un tratamiento menos distintivo: la opción Forajido del Pícaro se basa en la subclase Bucanero ya existente, mientras que otras configuraciones de Pícaro remiten a subclases anteriores.
El enfoque del libro hacia los Chamanes tampoco encaja bien con algunas versiones de la clase. Usan al Bárbaro como base, una estructura que se adapta mejor a los Chamanes de Mejora que a los Elementales o de Restauración, que son lanzadores de conjuros en el videojuego. Algunas opciones de personaje también suscitan dudas sobre el equilibrio. Escudo divino, un conjuro de cuarto nivel, otorga inmunidad al ataque que lo activa y a todo el daño hasta el comienzo del siguiente turno del lanzador; además, impide el movimiento forzado y las reducciones a la velocidad.
Los orígenes de personaje varían en cuanto a la cantidad de material nuevo que aportan. Los dracthyr reciben formas de semblante, mientras que los elfos del Vacío obtienen una forma del Vacío vinculada a sacar números iguales en una tirada con ventaja o desventaja. En cambio, el libro remite a los jugadores al Manual del Jugador para las opciones de orco y enano.
Uno de los añadidos más útiles del suplemento es su sistema de recolección y creación. La competencia con una herramienta permite acceder a una profesión, que puede avanzar a medida que aumenta el bonificador por competencia del personaje. Los jugadores reúnen materias primas para cubrir el coste de las recetas, y la creación de nivel superior puede requerir recursos de regiones concretas o recetas asociadas a facciones específicas. Las reglas son relativamente sencillas, pero sus ingredientes regionales y sus recetas también podrían servir como punto de partida para aventuras.
El libro de consulta también incluye un sistema de renombre que permite a los personajes mejorar su posición ante las facciones y obtener beneficios como competencias, bendiciones o materiales adicionales. Entre los demás contenidos hay aventuras de mazmorra, bloques de estadísticas personalizados para criaturas, objetos mágicos y un bestiario.
El suplemento podría interesar a grupos que planeen una campaña temática de World of Warcraft, así como a Directores de Juego que busquen reglas de creación adaptables. Sin embargo, sus opciones no recrean de manera uniforme las clases y razas del MMO, y gran parte del libro sigue basándose en las mecánicas estándar de Dungeons & Dragons.
Fuentes: PC Gamer.